LA MEMORIA EN VHS
"Caché
(Escondido)" es la última película del controvertido
Michael Haneke, aunque aquí parece navegar por aguas más
tranquilas y menos borrascosas que en otras ocasiones.
La premisa argumental parece sacada de una de las pesadillas de David
Lynch y que utilizó en "Carretera Perdida", y es que
trata de como la vida de un acomodado matrimonio formado por George
y Anne se tambalea cuando empiezan a recibir extrañas cintas
de vídeo en las que están siendo grabados desde el exterior
de su casa junto a unos macabros dibujos infantiles que presagian algo
malo. Las cintas cada vez muestran aspectos más íntimos
de manera que George se siente obligado a rescatar de su memoria episodios
desagradables que ya había olvidado.
El film no es de intriga como pudiera parecer y su puesta en escena
es tan arriesgada que a veces puede resultar irritante, pero ya el larguísimo
plano fijo inicial nos sitúa en las intenciones y el ritmo que
el director va a imprimir a su película.
Haneke no consigue fascinar con su experimento pese a que ha sido galardonado
con innumerables premios, inquieta y capta nuestra atención,
pero el guión flojea en algunos momentos (como el innecesario
"flashback" de la infancia, dilatado hasta la pereza y cuando
ya no puede aportar nada nuevo, mucho mejor hubiera sido situarlo al
principio de la historia, por ejemplo, donde si hubiera tenido sentido)
y quedan demasiados cabos sueltos cuando termina la proyección.
Y es que no se puede jugar al estilo Lynchiano sino se penetra por completo
en un mundo irracional e irreal donde no importa que todas las piezas
encajen, Haneke juega a otra cosa, a reflexionar sobre nuestra realidad
cercana, sobre la hipocresía, sobre el olvido y el remordimiento,
sobre el racismo latente y oculto, sobre la educación y su influencia
en el desarrollo de nuestro futuro, y sobre como pequeñas cosas
hechas por nosotros pueden afectar gravemente a la vida de otros.
La película además de sustentarse en la fría y
necesaria puesta en escena, lo hace en el excelente trabajo de los actores,
convincente Daniel Auteuil, sobria Juliette Binoche y desgarrador Maurice
Benichou, y tiene momentos espléndidos como el último
encuentro entre George y Majid en casa de este último, filmado
(como no) en plano fijo y que resulta brutal por su sencillez y contundencia.
El film es interesante y muy recomendable por proponer un estilo visual
diferente al cine comercial, pero tampoco está destinado a todos
los públicos sino a gente que quiera dedicar dos horas a dejarse
llevar de la mano a lo más profundo de sus conciencias. Eso sí,
cuando salen los créditos finales sobre otro largo plano fijo,
toca ordenar algunas ideas en la cabeza sino se quiere salir de la sala
pensando que uno no se ha enterado de nada.
U.C. (Daniel Farriol)